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Alternativas para la Potenciación de la comunicación entre adultos y niños.

La comunicación entre adultos y niños tanto desde el adulto como desde el niño no es fácil. La dificultad estriba en la posición de superioridad que asume el adulto frente al niño y a una serie de prejuicios adquiridos desde su propia niñez al oír hablar a los adultos o ser él objeto de los mismos. Ej. “Los chicos no saben nada”, “te comportas como un niño”, “Los chicos no intervienen en conversaciones de grandes”, “pobrecito es sólo un niño”. Los adultos muchas veces recurrimos al temor, la culpa, la amenaza o el chantaje con los niños. Los niños a su vez ante esta actitud optan por callarse o tomar actitudes que refuerzan las anteriores expresiones ya que asumen inconscientemente que eso es lo que se espera de ellos.
La comunicación entre adultos y niños debe partir del principio de la Horizontalidad de la relación, la importancia del “otro” como persona de igual valía.
Luego podemos mencionar algunas alternativas como:
- Saber escuchar a los niños con el corazón comunicando a los niños que son importantes para nosotros. Nos interesan sus sentimientos, deseos, emociones.
- El ambiente debe ser agradable y tanto el niño como el adulto deben sentirse cómodos que propicie la confianza mutua para una conversación fluida.
- Ponernos físicamente a la altura visual del niño y mirarlo mientras habla y hacer que él nos mire también. Sonreírle. A veces un juego ayuda.
- Mientras escuchamos estar atentos al lenguaje corporal, no interrumpir hasta que haya terminado tratando de captar los hechos y los sentimientos que está expresando.
- Evitar frases hechas arregla-todo que no reflejan un verdadero interés por el niño, el niño puede sentirse incomprendido. Ej. “No es para tanto”, “Ya, ya, ya lo veremos”, “vete a jugar y no te preocupes”, “olvídate de eso”.
- Evitar los “Diagnósticos “o conclusiones apresuradas basadas en juicios personales. Los niños pueden percibir que los escuchamos por compromiso sin un verdadero interés por ellos. Los diagnósticos negativos pueden ser lapidadores para el niño Ej. “ Es fácil”, “La maestra sabe todo”, “te caíste por tonto”, “eres un lento”, “tienes mala suerte”.
- El lenguaje debe ser claro y sencillo evitando las preguntas cerradas para animar al niño a que se exprese. Siempre mostrar un real interés por lo que quiere decir el niño.
- Debemos asumir concientemente nuestra responsabilidad frente al niño brindándole todas las oportunidades de ejercer su derecho a expresarse libremente y a ser escuchado concientemente.
Colaboraciones a esta sección escribir al:
Lic. Beatriz Vergara Menacho Mail: bettyvm_1@yahoo.es
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