
IMPORTANCIA DE LA PRIMERA INFANCIA PARA EL DESARROLLO DEL CAPITAL HUMANO (Segunda Parte)

BASES QUE FUNDAMENTAN LA EDUCACIÓN TEMPRANA
Las investigaciones científicas confirman que la habilidad del niño para pensar, establecer relaciones y desarrollar al máximo su potencial está directamente relacionada con el efecto de una buena salud, una buena nutrición y una educación de calidad. En este sentido los programas dirigidos a la Primera Infancia deben abordar todas las necesidades básicas del niño incluyendo afecto, estímulo intelectual, interacción con otras personas y niños en un ambiente estimulante, así como oportunidades y actividades que promuevan el aprendizaje.
El Desarrollo del Cerebro
Las Neurociencias han establecido que el cerebro se desarrolla de manera diferente segú sea el ambiente donde crece el niño o la niña. Si éste es más estimulante y rico en experiencias positivas se desarrollan más conexiones neuronales o sinapsis, si en cambio el entorno es pobre y carente de estímulos puede tener efectos negativos en el desarrollo cerebral. Los niños nacidos en ambientes de pobreza pueden llegar a mostrar un déficit cognitivo a los 18 meses. “Los estímulos que se brinden ayudarán a mejorar las conexiones logradas, lo que establecerá una base más firme para el desarrollo cognoscitivo y social” (Myers,R. 1994).
En la última investigación de la Carnegie Corporation, publicada en Abril de 1994, titulada El Informe del Comité de la Carnegie sobre las necesidades de los niños menores. Puntos de inicio señala lo siguiente:
- Al nacer, el cerebro de un bebé contiene 100 mil millones de neuronas.
- El cerebro alcanza la mitad de su peso final a los 6 meses y el 90% a la edad de 8 años.
- El desarrollo cerebral es sensible a los factores del medio ambiente pues no sólo afecta el número de células cerebrales , y a las conexiones entre ellas, sino también las maneras como estas conexiones se afirman.
- En el desarrollo existen “periodos críticos”, en cuanto a la influencia del entorno. Si estas oportunidades se pierden – si el cerebro no recibe la estimulación apropiada durante una de estas “ventanas de oportunidades” – es muy difícil , aunque en muchas veces no imposible, reconectarse más tarde. Los periodos críticos en los primeros años son: de 0 a 2 años para el control emocional, la visión y el apego social; de 0 a 3 años para el lenguaje; y para el desarrollo del pensamiento lógico matemático de 1 a 4 años (Begley,1996).
- Las situaciones de estrés extremo , por efecto de la pobreza, tiene un efecto negativo en las células cerebrales en relación con el aprendizaje y la memoria.
- Las investigaciones sobre el desarrollo del cerebro también señalan los efectos que la intervención temprana tiene en las niñas y los niños considerados de alto riesgo quienes al asistir a programas educativos durante los primeros 6 meses de edad, redujeron el riesgo de retraso mental hasta un 80% y a la edad de 3 años, estos niños mostraron coeficientes de inteligencia de 15 a 20 puntos superiores a niños con antecedentes y condiciones similares que no habían concurrido a estos programas. En este contexto los programas intensivos de intervención desde el primer mes de vida han producido resultados exitosos en el desarrollo de bebés con síndrome de Down o aquellos que han tenido complicaciones al nacer.
Relación entre la desnutrición y el desarrollo cognitivo:

La relación entre la desnutrición y el desarrollo cognitivo y de conducta es resumida por el Dr. Reynaldo Martorell:
Una nutrición pobre durante la vida intrauterina y en los primeros años tiene en los niños y niñas efectos profundos negativos como:
- iniciativa_infantilCrecimiento físico y desarrollo motor retardados
- Efectos generales en el desarrollo cognitivo resultando en un bajo coeficiente intelectual(inferior 15 puntos a más en los severamente desnutridos)
- Un grado mayor de problemas de comportamiento y habilidades sociales deficientes en edad escolar.
- Atención disminuida, aprendizaje deficiente y logros educacionales más bajos.
La desnutrición crónica en la primera Infancia no evidencia los signos usuales, sin embargo, presenta proiblemas en la cognición y un crecimiento retardado.
Debido a que el retraso en el crecimiento ocurre casi exclusivamente durante el periodo intrauterino y en los 2 primeros años de vida, es importante que las intervenciones de prevención de la anemia y de la xeroftalmia ocurran en la edad temprana.
Por lo expresado en párrafos anteriores se desprende la importancia de una atención integral de calidad, inclusiva y equitativa para todos los niños y niñas menores de 6 años peruanos , especialmente los más necesitados.
Tomado del documento “Propuestas para una Educación Inicial de Calidad” publicado por la Red Nacional de Promoción de la Infancia Lima 2003
Colaboraciones a esta sección escribir al:
Lic. Beatriz Vergara Menacho Mail: bettyvm_1@yahoo.es
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