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Arturo Zambo Cavero. Mi nación que luchando, rompió las cadenas, de la esclavitud. Es la tierra del Inca, que el sol ilumina, porque Dios lo manda. Y es que Dios a la gloria, le cambió de nombre, y le puso Perú. Atesoran sus playas las riquezas pesqueras de mi mar soberano. Y en la sierra bravía, la nieve perpetua, es bandera de paz. La montaña en sus penas, guardaba el petróleo, de nuestro mañana. Y la tierra serrana, nos da a manos llenas el acero y el pan. Y se llama Perú, con P de patria, la E del ejemplo, la R del rifle, la U de la unión. Yo me llamo Perú, pues mi raza peruana, con la sangre y el alma, pintó los colores de mi pabellón. Yo también me llamo Perú, con P de patria, la E del ejemplo, la R del rifle, la U de la unión. Yo me llamo Perú, pues mi raza peruana, con la sangre y el alma, pintó los colores de mi pabellón. Y se llama Perú, con P de patria, la E del ejemplo, la R del rifle, la U de la unión. Yo me llamo Perú, pues mi raza peruana, con la sangre y el alma, pintó los colores de mi pabellón. Yo también me llamo Perú, con P de patria, la E del ejemplo, la R del rifle, la U de la unión. Yo me llamo Perú, pues mi raza peruana, con la sangre y el alma, pintó los colores de mi pabellón. |