Había un niño llamado Juan. Un día, llegando a su casa, su papá le dijo que le había comprado un libro de cuentos. Juan empezó a leerlo y cuando abrió la primera página, salió un conejo y le dijo a Juan: “lee aquí y tendremos varias aventuras”, pero Juan le dijo: “A mí no me gustan las aventuras y no quiero leer esto”. Juan pasó a otra página y apareció un ratón, quien le dijo: “cuando leas esta parte verás mi casa y quiero que
subas al segundo piso, para jugar juntos pero ten cuidado con la ratonera que han puesto”. A Juan tampoco le gustó eso y pasó a otra página; allí se le apareció un cocodrilo que le dijo: “si lees aquí podrás subirte a mis espaldas y vamos a pasarla muy bien paseando por la selva”, pero Juan le dijo “no quiero leer nada” y cerró el libro.Después de un rato Juan miró con atención al libro y le dio pena haber tratado tan mal a los tres animales de los cuentos. Decidió hacerle caso a cada uno de ellos, y abrió el libro de nuevo y leyó con mucho interés cada una de sus páginas, encontrando a muchos amigos más en cada uno de los cuentos que leía, y vivía con ellos muchas aventuras emocionantes y divertidas. Pero lo que no le gustó fue cuando llegó al final porque también fue el final de todas sus aventuras. _______________________________________________________________________ (*) Autor: Jhordan Sarmiento Huamán, tiene 9 años, estudia en el Colegio Rodrigo Lara Bonilla, está en 3er Grado. A él le gusta el recreo, leer cuentos y jugar con sus amigos. De grande quisiera ser Abogado. ¡¡FELICITACIONES¡¡ Jhordan, sé que cuando lees los cuentos vives las aventuras que ahí se encuentran, y estoy seguro que serás un excelente abogado y futuro juez, que actuará siempre con justicia y vas a defender a los más pobres del país. |