Esta es la historia de una niña llamada Dorita. Ella vivía en el campo y le gustaba tanto los animales que su casa ya parecía una granja, pues sus padres querían tanto a su hija que le regalaban los animalitos que ella pedía. Tenía ovejitas, caballos pequeños, chanchitos, tortugas, patos, pollitos, perros, gatos, ratoncitos y hasta peces. Ella también les pedía animales salvajes, pero sus padres le decían: “Dorita tú no puedes criar ese tipo de animales salvajes porque se alimentan de carne, son carnívoros y se van a comer a los otros animalitos que tienes”.Entonces ella se ponía a llorar y sus padres al verla triste, decidieron un domingo llevarla al zoológico a visitar a esos animales que ella tanto quería tener. Llegó el día esperado por Dorita, y al entrar al zoológico se quedó asombrada de ver a la jirafa, al elefante, al oso, al gorila, al cocodrilo, al tigre, a la pantera, al cóndor. Se quedó emocionada de ver a todos estos animales, y se dio cuenta que era bueno tenerlos en el zoológico porque ahí estaban cuidados por personas buenas y que sabían mucho de animales, que los alimentaban y los curaban. Cuando llegó a su casa, Dorita les dijo a sus padres: “Yo de grande quisiera ser veterinaria para poder curar a los animales de todo tipo y si están abandonados los cuidaría mucho y le daría mucho amor”. Sus padres sonrieron al verla ahora feliz, pues ellos también se sentían felices de tener una hija tan buena con los animales como Dorita. _______________________________________________________________________ (*) Autora: Francesca Reateguí Cusihuallpa, tiene 9 años, estudia en el Colegio Rey Juan Carlos De Borbón, está en 4to Grado. A ella le gusta la Matemática y los animalitos y de grande quisiera ser Profesora de Educación Inicial. ¡¡FELICITACIONES¡¡ Francesca, serás una excelente profesora que enseñarás también a los niños a querer mucho a los animalitos como la niña Dorita de tu cuento. |